Translate

viernes, 25 de noviembre de 2016

Volver a estudiar

 Cuando era más cría sólo quería ser mayor. Supongo que como casi todos los niños, ¿no? (Esa frase ya me daría para todo un post sobre las prisas que nos damos en crecer, pero hoy no). 

 Empecé a trabajar en casa por aumentos de paga, y poco a poco fuera. Con 18 años estudiaba y trabajaba, pero los estudios habían pasado ya a un segundo plano. El primero era conseguir dinero para poder hacer todas esas cosas de adulto con las que llevaba toda la vida soñando. Así que llegado el momento, cuando tuve que elegir, elegí un trabajo a jornada partida de lunes a sábado que no me permitía ya estudiar.

 Al principio está bien. Es nuevo, divertido y a final de mes...hay dinerito. Pero con el tiempo acabas viendo que eso, para toda la vida es...demasiado. Me pasaron cuatro años antes de darme cuenta de que era una autómata. Mi vida se reducía ya a trabajar, pagar recibos y gastar. Debido a mis horarios y al agotamiento por dedicar tantas horas de mi vida a algo que no me gustaba, mi vida social empezó a resentirse. No daba para más. Trabajar, pagar y dormir.

 Empecé a plantearme retomar los estudios, reduje la jornada y me matriculé. Pero las cosas no fueron como yo quería. Me asusté, pensé que no podía, que no entendía nada  y me vi rodeada de chavales a los que casi les doblaba la edad ( no tanto, soy un poco exagerada, pero casi).  Lo dejé. Fue un estrepitoso fracaso que me marcó en aquel momento. Pensé que no servía para estudiar, que mi cabeza estaba seca y que me faltaba mucha fuerza de voluntad que no tenía. 

 Tuvieron que pasar muchas cosas, y unos años más. Y en el momento más complicado de mi vida, con 27 años, tuve que poner las cartas sobre la mesa y plantearme que iba a hacer con mi vida. He de decir, que nunca lo tuve muy claro. Me gustan muchas cosas, pero, ¿qué me apasiona? ¿qué se me da bien de verdad? Fueron dos preguntas que nunca supe contestar, pero la vida me puso en situación de decidirlo. Y lo decidí. Decidí que quería estudiar, que quería más, quería algo que me llenara de verdad, algo en lo que creyera de verdad.

 Empecé por el principio. Acabar el bachiller. Miré diferentes opciones y me decidí por el acceso a la universidad para mayores de 25. Cuando empecé el bachiller, diez años atrás, empecé el de Ciencias Sociales, pero esta vez la rama que me interesaba eran Ciencias de la Salud, un mundo medio desconocido para mi. Fue todo un reto prepararme las 5 asignaturas en seis meses y en la situación en la que estaba. 

 Pero el esfuerzo  mereció la pena. Y me abrió la puerta a multitud de opciones. No tanto por el título, sino por el camino que recorrí y lo que aprendí al hacerlo. A veces lo importante de caminar no es el camino que haces, sino lo que te encuentras en él, los descubrimientos que haces. Y eso fue lo mejor de mi experiencia. Durante el camino, fui viendo claro lo que si me gustaba, y lo que más me apetecía hacer. También descubrí que era perfectamente capaz de todo.

 Recuerdo las primeras semanas en clase particular de matemáticas rodeada de chavales de primero o segundo de carrera, haciendo matrices, funciones... Y yo, con ecuaciones de segundo grado, más perdida que una pita en el desierto. Me sentía pequeñita. Pero con el paso de las semanas, de currármelo en la academia y en casa, acabé haciendo casi todo lo que hacían los de carrera.  Y te das cuenta de que el cerebro es la hostia. Es una "maquina" fantástica. Eso sí, hay que aprender a controlarla y a sacarle partido. Pero en ello estamos.

 Otro ingrediente importante a la hora de volver a estudiar, es el apoyo. Que los que te quieren, te animen y te ayuden, es fundamental. Y recordar que no pasa nada si fracasas, la próxima vez, lo harás mejor. Lo importante es estar en el camino.

 Cuando empiezas es difícil saber donde buscar información así que os dejo una de las páginas que más utilicé mientras preparaba el acceso a la universidad. Es de matemáticas, está muy bien estructurada, clara y además hay vídeos explicativos que se entienden genial. Podéis empezar a engrasar el cerebro desde cero.  Profesor10demates





No hay comentarios:

Publicar un comentario