Controlar mi cabeza y sus fluctuaciones es algo en lo que aún estoy trabajando. A veces tiene que ver con algo que no anda bien fuera, pero la mayoría de las veces es porque algo no anda bien dentro. Supongo que los días de gris y agua no ayudan tampoco.
Cuando hay rebelión mental, mis opciones, según el grado de tozudez que alcance mi cabeza ese día son:
* Desconectar. Películas, series,libros, amigos... No pensar.
* Buscar el problema. Sentarme conmigo misma, papel y boli y preguntar. ¿Qué me pasa? ¿Qué siento? ¿Por qué me siento así? Indagar y solucionar. Cuando sabes por qué te sientes como te sientes, puedes modificarlo o asumirlo, en cualquier caso, solucionarlo.
* Actividad. Paseos, limpiar, correr, bailar, renovaciones en casa, armario, manualidades, etc. El movimiento trae cambios.
* Focalizar. Centrarse en algo productivo. Estudiar, trabajo, proyectos, etc. Concentrar energía en algo que merezca la pena.
Aunque la idea es que se pase la niebla sólo con una, se pueden usar todas, según su espesura.
Otra buena opción es no agobiarse, asumir que hoy no te sientes todo lo bien que te gustaría, aunque tampoco sepas por qué. Ya mañana saldrá el sol, o seguiremos buscando como encender la luz.
Para terminar, os dejo con una canción de uno de mis cantantes favoritos, Nacho Vegas. Muy apropiada para hoy.
Y por una vez seré la más bella ciudad, seré ballena en altamar...
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