Plantearme que todo lo que creo sobre el mundo y sobre la vida está errado parece una locura, pero es la única manera de que esto tenga sentido. Lo que en si mismo ya es un sinsentido.
Tanto si crees que puedes como si crees que no, estás en lo cierto. Esta frase ya la usé en otro post, creo que resume muy bien lo que es la vida.
Crecí creyendo que si conseguía un trabajo, una casa, una pareja y tenía amigas, sería feliz, tendría el: Felices para siempre, que tanto tiempo había anhelado. Nada más lejos de la realidad, entre que conseguía uno u otro algo se descuadraba por el camino. Me sentía un desastre por no poder mantener mi vida en orden, por no cumplir con lo que se esperaba de mi y todas esas cosas...
Compré para llenar el vacío, no sirvió. Comí para llenar el vacío, tampoco. Lloré. Me frustre. Me enfadé conmigo y con el mundo. Miré hacia otro lado a ver si se pasaba, si por propia pesadez esa sensación se acababa cansando y se iba, pero no se fue. Intenté aprender a vivir con el vacío, pero tampoco fue la mejor idea.
Entre malos pensamientos y malas decisiones me fue pasando la vida. He ido haciendo acopio de información de todo tipo hasta llegar aquí. Y he llegado al punto de darme cuenta de que debo borrar, olvidarme de todo lo que creo saber sobre mi y sobre los demás, sobre como funciona todo y empezar de nuevo.
Cuanto más leo menos creo saber sobre el mundo. Mi visión es tan corta y limitada que no puedo ver la vida como es. Todo lo que veo está marcado por lo que creo del mundo. Pondré un ejemplo muy básico. De pequeña me mordieron varios perros de la misma raza. Ahora, cuando veo uno de esos perros, a parte de que no me gustan como raza, pienso que es un mal perro. No veo el mundo con objetividad. No me puedo fiar de mis interpretaciones sobre lo que veo. Nuestras emociones pasadas nublan la realidad de hoy. Lo simpático, es que, es una raza muy defendida, nada de peligrosa, en teoría, pero...mi opinión no es la misma, porque tuve 3 malas experiencias. Eso nos pasa con todo, desde una mesa, a una casa, un coche, una persona, una vida...
Liberarme de lo que creo saber sobre las cosas me permite ver lo que son en realidad, su simplicidad y su belleza. Al final son todo prejuicios, etiquetas para catalogar el mundo, pero no soy la misma persona que cuando mi cerebro etiquetó esos objetos. No soy una niña, no tiene por que darme miedo un animal. No tiene por que darme miedo nada. Solo puedo temer a las cosas que creo que me pueden hacer daño, si elimino mis creencias sobre ello, no tendré miedo.

