Si quieres ser feliz un día , emborráchate.
Si quieres ser feliz tres días, cásate.
Pero, si quieres ser feliz toda la vida: planta un jardín. Proverbio chino.
La experiencia me dice que este proverbio tiene mucho de cierto. Crear vida siempre da satisfacción, y se puede hacer de muchas maneras.
La naturaleza es más que agradecida. No requiere apenas nada, a poco que le des, ella sigue su curso. Aprender a disfrutar de su magnificencia aporta mucha felicidad.
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miércoles, 30 de noviembre de 2016
martes, 29 de noviembre de 2016
Cuando arrecia el temporal
Cuando arrecia el temporal solo puedes hacer dos cosas: Ponerte a cubierto o salir kamikaze contra él.
De momento estoy viendo llover por la ventana, cogiendo fuerzas, esperando el momento justo en el que salir. Puedo vencer o perder. Pero al final, siempre puedo decidir. Y decido no esperar a que pase la tormenta. Decido enfrentarme a ella.
lunes, 28 de noviembre de 2016
Arroz y flores
¿Me preguntas por qué compro arroz y flores? Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir. Confucio
viernes, 25 de noviembre de 2016
Más música
Para despedir la semana os dejo una canción que me parece preciosa, una de esas que da igual los años que pasen cuando la necesitas está ahí, profunda y desgarradora..
No hay más que decir.
No hay más que decir.
Volver a estudiar
Cuando era más cría sólo quería ser mayor. Supongo que como casi todos los niños, ¿no? (Esa frase ya me daría para todo un post sobre las prisas que nos damos en crecer, pero hoy no).
Empecé a trabajar en casa por aumentos de paga, y poco a poco fuera. Con 18 años estudiaba y trabajaba, pero los estudios habían pasado ya a un segundo plano. El primero era conseguir dinero para poder hacer todas esas cosas de adulto con las que llevaba toda la vida soñando. Así que llegado el momento, cuando tuve que elegir, elegí un trabajo a jornada partida de lunes a sábado que no me permitía ya estudiar.
Al principio está bien. Es nuevo, divertido y a final de mes...hay dinerito. Pero con el tiempo acabas viendo que eso, para toda la vida es...demasiado. Me pasaron cuatro años antes de darme cuenta de que era una autómata. Mi vida se reducía ya a trabajar, pagar recibos y gastar. Debido a mis horarios y al agotamiento por dedicar tantas horas de mi vida a algo que no me gustaba, mi vida social empezó a resentirse. No daba para más. Trabajar, pagar y dormir.
Empecé a plantearme retomar los estudios, reduje la jornada y me matriculé. Pero las cosas no fueron como yo quería. Me asusté, pensé que no podía, que no entendía nada y me vi rodeada de chavales a los que casi les doblaba la edad ( no tanto, soy un poco exagerada, pero casi). Lo dejé. Fue un estrepitoso fracaso que me marcó en aquel momento. Pensé que no servía para estudiar, que mi cabeza estaba seca y que me faltaba mucha fuerza de voluntad que no tenía.
Tuvieron que pasar muchas cosas, y unos años más. Y en el momento más complicado de mi vida, con 27 años, tuve que poner las cartas sobre la mesa y plantearme que iba a hacer con mi vida. He de decir, que nunca lo tuve muy claro. Me gustan muchas cosas, pero, ¿qué me apasiona? ¿qué se me da bien de verdad? Fueron dos preguntas que nunca supe contestar, pero la vida me puso en situación de decidirlo. Y lo decidí. Decidí que quería estudiar, que quería más, quería algo que me llenara de verdad, algo en lo que creyera de verdad.
Empecé por el principio. Acabar el bachiller. Miré diferentes opciones y me decidí por el acceso a la universidad para mayores de 25. Cuando empecé el bachiller, diez años atrás, empecé el de Ciencias Sociales, pero esta vez la rama que me interesaba eran Ciencias de la Salud, un mundo medio desconocido para mi. Fue todo un reto prepararme las 5 asignaturas en seis meses y en la situación en la que estaba.
Pero el esfuerzo mereció la pena. Y me abrió la puerta a multitud de opciones. No tanto por el título, sino por el camino que recorrí y lo que aprendí al hacerlo. A veces lo importante de caminar no es el camino que haces, sino lo que te encuentras en él, los descubrimientos que haces. Y eso fue lo mejor de mi experiencia. Durante el camino, fui viendo claro lo que si me gustaba, y lo que más me apetecía hacer. También descubrí que era perfectamente capaz de todo.
Recuerdo las primeras semanas en clase particular de matemáticas rodeada de chavales de primero o segundo de carrera, haciendo matrices, funciones... Y yo, con ecuaciones de segundo grado, más perdida que una pita en el desierto. Me sentía pequeñita. Pero con el paso de las semanas, de currármelo en la academia y en casa, acabé haciendo casi todo lo que hacían los de carrera. Y te das cuenta de que el cerebro es la hostia. Es una "maquina" fantástica. Eso sí, hay que aprender a controlarla y a sacarle partido. Pero en ello estamos.
Otro ingrediente importante a la hora de volver a estudiar, es el apoyo. Que los que te quieren, te animen y te ayuden, es fundamental. Y recordar que no pasa nada si fracasas, la próxima vez, lo harás mejor. Lo importante es estar en el camino.
Cuando empiezas es difícil saber donde buscar información así que os dejo una de las páginas que más utilicé mientras preparaba el acceso a la universidad. Es de matemáticas, está muy bien estructurada, clara y además hay vídeos explicativos que se entienden genial. Podéis empezar a engrasar el cerebro desde cero. Profesor10demates
Empecé a trabajar en casa por aumentos de paga, y poco a poco fuera. Con 18 años estudiaba y trabajaba, pero los estudios habían pasado ya a un segundo plano. El primero era conseguir dinero para poder hacer todas esas cosas de adulto con las que llevaba toda la vida soñando. Así que llegado el momento, cuando tuve que elegir, elegí un trabajo a jornada partida de lunes a sábado que no me permitía ya estudiar.
Al principio está bien. Es nuevo, divertido y a final de mes...hay dinerito. Pero con el tiempo acabas viendo que eso, para toda la vida es...demasiado. Me pasaron cuatro años antes de darme cuenta de que era una autómata. Mi vida se reducía ya a trabajar, pagar recibos y gastar. Debido a mis horarios y al agotamiento por dedicar tantas horas de mi vida a algo que no me gustaba, mi vida social empezó a resentirse. No daba para más. Trabajar, pagar y dormir.
Empecé a plantearme retomar los estudios, reduje la jornada y me matriculé. Pero las cosas no fueron como yo quería. Me asusté, pensé que no podía, que no entendía nada y me vi rodeada de chavales a los que casi les doblaba la edad ( no tanto, soy un poco exagerada, pero casi). Lo dejé. Fue un estrepitoso fracaso que me marcó en aquel momento. Pensé que no servía para estudiar, que mi cabeza estaba seca y que me faltaba mucha fuerza de voluntad que no tenía.
Tuvieron que pasar muchas cosas, y unos años más. Y en el momento más complicado de mi vida, con 27 años, tuve que poner las cartas sobre la mesa y plantearme que iba a hacer con mi vida. He de decir, que nunca lo tuve muy claro. Me gustan muchas cosas, pero, ¿qué me apasiona? ¿qué se me da bien de verdad? Fueron dos preguntas que nunca supe contestar, pero la vida me puso en situación de decidirlo. Y lo decidí. Decidí que quería estudiar, que quería más, quería algo que me llenara de verdad, algo en lo que creyera de verdad.
Empecé por el principio. Acabar el bachiller. Miré diferentes opciones y me decidí por el acceso a la universidad para mayores de 25. Cuando empecé el bachiller, diez años atrás, empecé el de Ciencias Sociales, pero esta vez la rama que me interesaba eran Ciencias de la Salud, un mundo medio desconocido para mi. Fue todo un reto prepararme las 5 asignaturas en seis meses y en la situación en la que estaba.
Pero el esfuerzo mereció la pena. Y me abrió la puerta a multitud de opciones. No tanto por el título, sino por el camino que recorrí y lo que aprendí al hacerlo. A veces lo importante de caminar no es el camino que haces, sino lo que te encuentras en él, los descubrimientos que haces. Y eso fue lo mejor de mi experiencia. Durante el camino, fui viendo claro lo que si me gustaba, y lo que más me apetecía hacer. También descubrí que era perfectamente capaz de todo.
Recuerdo las primeras semanas en clase particular de matemáticas rodeada de chavales de primero o segundo de carrera, haciendo matrices, funciones... Y yo, con ecuaciones de segundo grado, más perdida que una pita en el desierto. Me sentía pequeñita. Pero con el paso de las semanas, de currármelo en la academia y en casa, acabé haciendo casi todo lo que hacían los de carrera. Y te das cuenta de que el cerebro es la hostia. Es una "maquina" fantástica. Eso sí, hay que aprender a controlarla y a sacarle partido. Pero en ello estamos.
Otro ingrediente importante a la hora de volver a estudiar, es el apoyo. Que los que te quieren, te animen y te ayuden, es fundamental. Y recordar que no pasa nada si fracasas, la próxima vez, lo harás mejor. Lo importante es estar en el camino.
Cuando empiezas es difícil saber donde buscar información así que os dejo una de las páginas que más utilicé mientras preparaba el acceso a la universidad. Es de matemáticas, está muy bien estructurada, clara y además hay vídeos explicativos que se entienden genial. Podéis empezar a engrasar el cerebro desde cero. Profesor10demates
jueves, 24 de noviembre de 2016
¿Qué pasa cuando no te sientes bien?
Días tontos, días grises, que cuestan ya desde el amanecer. Desde antes incluso. Cuando la lluvia sobre el cristal me saca levemente de mi mundo onírico. En ese instante ya sé, que el día va a pesar.
Controlar mi cabeza y sus fluctuaciones es algo en lo que aún estoy trabajando. A veces tiene que ver con algo que no anda bien fuera, pero la mayoría de las veces es porque algo no anda bien dentro. Supongo que los días de gris y agua no ayudan tampoco.
Cuando hay rebelión mental, mis opciones, según el grado de tozudez que alcance mi cabeza ese día son:
* Desconectar. Películas, series,libros, amigos... No pensar.
* Buscar el problema. Sentarme conmigo misma, papel y boli y preguntar. ¿Qué me pasa? ¿Qué siento? ¿Por qué me siento así? Indagar y solucionar. Cuando sabes por qué te sientes como te sientes, puedes modificarlo o asumirlo, en cualquier caso, solucionarlo.
* Actividad. Paseos, limpiar, correr, bailar, renovaciones en casa, armario, manualidades, etc. El movimiento trae cambios.
* Focalizar. Centrarse en algo productivo. Estudiar, trabajo, proyectos, etc. Concentrar energía en algo que merezca la pena.
Aunque la idea es que se pase la niebla sólo con una, se pueden usar todas, según su espesura.
Otra buena opción es no agobiarse, asumir que hoy no te sientes todo lo bien que te gustaría, aunque tampoco sepas por qué. Ya mañana saldrá el sol, o seguiremos buscando como encender la luz.
Para terminar, os dejo con una canción de uno de mis cantantes favoritos, Nacho Vegas. Muy apropiada para hoy.
Y por una vez seré la más bella ciudad, seré ballena en altamar...
Controlar mi cabeza y sus fluctuaciones es algo en lo que aún estoy trabajando. A veces tiene que ver con algo que no anda bien fuera, pero la mayoría de las veces es porque algo no anda bien dentro. Supongo que los días de gris y agua no ayudan tampoco.
Cuando hay rebelión mental, mis opciones, según el grado de tozudez que alcance mi cabeza ese día son:
* Desconectar. Películas, series,libros, amigos... No pensar.
* Buscar el problema. Sentarme conmigo misma, papel y boli y preguntar. ¿Qué me pasa? ¿Qué siento? ¿Por qué me siento así? Indagar y solucionar. Cuando sabes por qué te sientes como te sientes, puedes modificarlo o asumirlo, en cualquier caso, solucionarlo.
* Actividad. Paseos, limpiar, correr, bailar, renovaciones en casa, armario, manualidades, etc. El movimiento trae cambios.
* Focalizar. Centrarse en algo productivo. Estudiar, trabajo, proyectos, etc. Concentrar energía en algo que merezca la pena.
Aunque la idea es que se pase la niebla sólo con una, se pueden usar todas, según su espesura.
Otra buena opción es no agobiarse, asumir que hoy no te sientes todo lo bien que te gustaría, aunque tampoco sepas por qué. Ya mañana saldrá el sol, o seguiremos buscando como encender la luz.
Para terminar, os dejo con una canción de uno de mis cantantes favoritos, Nacho Vegas. Muy apropiada para hoy.
Y por una vez seré la más bella ciudad, seré ballena en altamar...
La verdad es lo único que importa.
Fragmento del libro Brújulas que buscan sonrisas perdidas de Albert Espinosa.
«Jamás nos mentiremos… Escúchame bien, eso implica algo más que ser sincero… En este mundo mucha gente es falsa… Las mentiras te rodean… Saber que existe un archipiélago de personas que siempre te dirán la verdad vale mucho… Quiero que formes parte de mi archipiélago de sinceridad…
»Saber que puedes confiar en la otra persona, que nunca te mentirá, que siempre te dirá la verdad cuando se lo pidas, no tiene precio… Te hace sentir fuerte, muy poderoso…
»Y es que la verdad mueve mundos… La verdad te hace sentir feliz…La verdad creo que es lo único que importa…»
Hace mucho tiempo que leí el libro, pero todavía me acuerdo de esas palabras. Fue de esas cosas que hago mías, que me quedo. Y me lo quedé para poder disfrutarlo de vez en cuando.
Da igual las veces que lo lea, siempre me sobrecoge de la misma manera. Me llena el alma, leer eso. Pensar que de verdad se puede tener ese "archipiélago de sinceridad" en los tiempos que corren.
¿En cuantas personas puedes confiar de esa manera? No muchas, ¿no? ¿ Y tú? ¿Se puede confiar en ti?
Practicar la sinceridad no es fácil, no se trata sólo de no mentir, tampoco se puede engañar, ni omitir. Sí, no contar las cosas es mentir, disfrázalo como quieras. Pero sí. Tampoco es decir todo lo que se piensa, eso sería la sinceridad radical, y las cosas cuando se radicalizan... pierden el equilibrio. Pero a veces ser sincero implica decir lo que no dice nadie, lo que no quiere oír nadie y eso no siempre cae bien. Sobre todo porque la sociedad empuja al engaño y hace de ello algo común. Que no lo es.
Traicionar la confianza que una persona pone en ti de forma consciente, premeditada o casi sin querer, está muy feo y duele mucho. Y si somos mayores para mentir y traicionar, hay que serlo para dar la cara, decir la verdad y asumir las consecuencias. Mejor no mentir, te ahorras malos rollos.
Poder confiar en las personas que tenemos al lado es algo fantástico y a lo que estamos poco acostumbrados. Yo la primera. A base de llevar golpes acabas desconfiando hasta de tu sombra, pero poco a poco, vas encontrando personas que se ganan tu confianza, otras no, pero eso es parte de la vida, buscar gente que merezca la pena, dependiendo de cada uno y sus valores, claro está.
Personalmente prefiero la sinceridad. Aunque tengo que trabajarme mi orgullo cuando soy yo la que recibe las críticas sinceras. Es parte del camino eso también. Aceptar las quejas de los demás, porque ni ellos son perfectos, ni lo soy yo. Pero prefiero que se me digan las cosas a la cara e intento hacer lo mismo. Y agradezco, cuando me equivoco y alguien, sin ánimo de ofender me dice: -niña, ahí te colaste-. Hay que aprender a decir y aprender a recibir.
"Un vaso medio vacío de vino es también uno medio lleno, pero una mentira a medías, de ningún modo es una media verdad".Jean Cocteau
miércoles, 23 de noviembre de 2016
Hoy va de música...
De vez en cuando me gusta buscar música nueva por Youtube. A veces es nueva de verdad, otras busco canciones o grupos que me gustaron alguna vez a ver si tienen discos nuevos o a escuchar los de siempre.
Hace unas semanas escuché Orishas. ¿Los recordáis? A lo cubano, botella´e ron tabaco habano, chicas por doquier... ¡Esos! Me gustó volver a oír sus canciones, me transportan a otros tiempo y otros lugares, y algo de nostalgia de vez en cuando sienta bien.
Esta mañana, entre mis sugerencias del canal, tenía un disco nuevo de ellos, así que lo escuché, y entre las canciones sonó una en especial que me llamó la atención. Con ritmillo, alegre, "bailonga", que es lo que me piden las mañanas de invierno.
Con algo de alegría y unos bailes por casa se empiezan mucho mejor los días. Hay quien prefiere los telediarios o el periódico, yo prefiero cancioncillas. Que la disfrutéis.
P.D : De nueva no tiene nada, el disco es del 2005 ... En fin... xp
Hace unas semanas escuché Orishas. ¿Los recordáis? A lo cubano, botella´e ron tabaco habano, chicas por doquier... ¡Esos! Me gustó volver a oír sus canciones, me transportan a otros tiempo y otros lugares, y algo de nostalgia de vez en cuando sienta bien.
Esta mañana, entre mis sugerencias del canal, tenía un disco nuevo de ellos, así que lo escuché, y entre las canciones sonó una en especial que me llamó la atención. Con ritmillo, alegre, "bailonga", que es lo que me piden las mañanas de invierno.
P.D : De nueva no tiene nada, el disco es del 2005 ... En fin... xp
martes, 22 de noviembre de 2016
¿Empezar de cero?
Fragmentos del libro Brújulas que buscan sonrisas perdidas de Albert Espinosa.
"Que uno ha de perdonar pero no olvidar...
"Lo malo que te ha pasado también forma parte de tu vida...
"No has de empezar una nueva vida, sino entender que la que viene es una continuación por desarrollo y evolución de aquella vida anterior"
Tenemos mucha manía de decir lo de, borrón y cuenta nueva, o lo de empezamos de cero. Por experiencia propia se que no suele funcionar a no ser que pase algo trascendental, sino, no suele haber un "empezar de cero".
Es complicado. Y lo es porque no podemos borrar las experiencias vividas, no podemos borrar como nos afectan. Con esto no digo que no se pueda cambiar, claro que se puede, pero no hacer borrón y cuenta nueva. Como bien dice Espinosa : es una continuación por desarrollo. Es evolucionar para ser o tener algo renovado. Aceptar los fallos, lo que va mal, lo que no funciona y hacer que funcione, que vaya bien.
Estoy a favor del perdón y las segundas oportunidades si se merecen, pero creo que no hay que olvidar. No digo cargar con rencores y dolor pasado, digo ser consciente de que una situación, una persona, o un alimento, por ejemplo, nos sienta mal o nos hace daño, y podemos elegir la relación que tenemos o no con ese estímulo negativo. Si decides ir adelante, sabiendo que es algo con consecuencias negativas, es una decisión que tomas. Somos libres para alejarnos de personas toxicas, de situaciones dañinas, o de elegir como queremos alimentarnos o intoxicarnos. Pero hay que saber que somos nosotros los que tomamos esas decisiones.
Somos la suma de todas nuestras vivencias. Hay algo de lo que fui consciente hace unos años y desde entonces intento tenerlo en mente. Os cuento. Si cuando miras atrás en tu vida, no te gusta lo que ves. Por uno u otro motivo, da igual... Si no te gusta lo que ves, lo único que puedes hacer ahora es tomar otras decisiones que te acerquen a donde sí quieres estar, para que el día de mañana cuando mires atrás no tengas esa misma sensación. Y eso se consigue poco a poco. Decidiendo lo que de verdad quieres, alejándote de lo que no, y comportándote como la persona que quieres ser. No hablo de negar la esencia o personalidad de cada uno, hablo de encontrar quien eres de verdad debajo de todas estas normas, protocolos, directrices, modas, miedos, pereza, desilusión y demás. Hay que construir lo que se quiere.
LLega una edad en la que las excusas ya no sirven. Ahora eres tú ante el mundo, así que hay que espabilarse y aceptar que si las cosas no van bien, algo tendrá que ver contigo. Afortunadamente estás a tiempo siempre de mejorar. Con mucho cariño y paciencia hay que ir construyendo algo de lo que estemos orgullosos.
" Haz de tu vida una obra de arte" Título de una película de Fernando Merinero.
La película no la he visto, pero la frase es como para enmarcarla.
"Que uno ha de perdonar pero no olvidar...
"Lo malo que te ha pasado también forma parte de tu vida...
"No has de empezar una nueva vida, sino entender que la que viene es una continuación por desarrollo y evolución de aquella vida anterior"
Tenemos mucha manía de decir lo de, borrón y cuenta nueva, o lo de empezamos de cero. Por experiencia propia se que no suele funcionar a no ser que pase algo trascendental, sino, no suele haber un "empezar de cero".
Es complicado. Y lo es porque no podemos borrar las experiencias vividas, no podemos borrar como nos afectan. Con esto no digo que no se pueda cambiar, claro que se puede, pero no hacer borrón y cuenta nueva. Como bien dice Espinosa : es una continuación por desarrollo. Es evolucionar para ser o tener algo renovado. Aceptar los fallos, lo que va mal, lo que no funciona y hacer que funcione, que vaya bien.
Estoy a favor del perdón y las segundas oportunidades si se merecen, pero creo que no hay que olvidar. No digo cargar con rencores y dolor pasado, digo ser consciente de que una situación, una persona, o un alimento, por ejemplo, nos sienta mal o nos hace daño, y podemos elegir la relación que tenemos o no con ese estímulo negativo. Si decides ir adelante, sabiendo que es algo con consecuencias negativas, es una decisión que tomas. Somos libres para alejarnos de personas toxicas, de situaciones dañinas, o de elegir como queremos alimentarnos o intoxicarnos. Pero hay que saber que somos nosotros los que tomamos esas decisiones.
Somos la suma de todas nuestras vivencias. Hay algo de lo que fui consciente hace unos años y desde entonces intento tenerlo en mente. Os cuento. Si cuando miras atrás en tu vida, no te gusta lo que ves. Por uno u otro motivo, da igual... Si no te gusta lo que ves, lo único que puedes hacer ahora es tomar otras decisiones que te acerquen a donde sí quieres estar, para que el día de mañana cuando mires atrás no tengas esa misma sensación. Y eso se consigue poco a poco. Decidiendo lo que de verdad quieres, alejándote de lo que no, y comportándote como la persona que quieres ser. No hablo de negar la esencia o personalidad de cada uno, hablo de encontrar quien eres de verdad debajo de todas estas normas, protocolos, directrices, modas, miedos, pereza, desilusión y demás. Hay que construir lo que se quiere.
LLega una edad en la que las excusas ya no sirven. Ahora eres tú ante el mundo, así que hay que espabilarse y aceptar que si las cosas no van bien, algo tendrá que ver contigo. Afortunadamente estás a tiempo siempre de mejorar. Con mucho cariño y paciencia hay que ir construyendo algo de lo que estemos orgullosos.
" Haz de tu vida una obra de arte" Título de una película de Fernando Merinero.
La película no la he visto, pero la frase es como para enmarcarla.
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