La conducta habitual y establecida socialmente cuando algo no nos sale bien, es, la queja. Parece lógico que si algo no está bien en nuestras vidas, cuando hablamos con alguien o cuando nos desahogamos a solas con nosotros mismos, lo expresemos.
En principio no parecería una queja, simplemente una opinión sobre la realidad y como nos sentimos. Pero pasar de expresar, a queja, es casi lo mismo. Si hablas sobre algo negativo de tu vida es una queja. Puedes hablar sobre como te sientes, expresarlo una o dos veces, luego tu obligación es cambiar o aceptar el problema. Pero no voy ahí.
Plantearé una pregunta. ¿Y si lo llevamos haciendo al revés toda la vida?¿ Y si no es quejarse lo que hay que hacer? ¿A alguien le ha mejorado la vida quejándose? A mi no, desde luego. ¿Y si la forma de mejorarla fuera dejar la queja y cambiarla por afirmaciones?
Pondré un ejemplo: Alguien, podría decir que su casa es muy pequeña, que no le entra nada, que no tiene espacio, que no está a gusto y que está harto de esa casa. Pero no tiene dinero para cambiar. La queja, sería una espiral interminable. Si no aumentara sus ingresos no se podría mudar y si cada vez que sale el tema de las viviendas piensa o dice lo mal que está en una casa tan pequeña y bla bla bla... Sería un dolor. Para la persona y para los que están a su alrededor.
Ahora pondré el ejemplo de la afirmación. La persona podría decir: Bueno, no es muy grande, pero es mi casa, la quiero, aunque sea una cuadra, te aloja, es tu hogar. Y aunque no sea lo que quieres, tu le dices al universo en presente afirmativo, lo que quieres. Podría ser: Tengo una casa maravillosa, espaciosa, acogedora, que cubre a la perfección todas mis expectativas en cuanto a un buen hogar.
La queja no funciona, y esto hasta donde he probado...es una semilla plantada hace mucho, cuidada y abonada a lo largo de mucho tiempo que poco a poco va dando sus brotes. Los pensamientos crean nuestra vida. Si tenemos queja, nuestra vida estará llena de motivos para quejarnos, hay que empezar a cambiar el discurso. Y como siempre, esto es aplicable a todo.
Trabajo: Me encanta mi trabajo, cada día me valoran más, cada día me siento más realizado, cada día gano más dinero...etc
Relaciones: Tengo los mejores amigos del mundo, tengo un montón de personas que me quieren y a las que quiero...etc
Suena un poco a ser cínicos, pero no es así. Lo que tienes ya lo sabes, lo que no te hace feliz, deberías saberlo también, y el universo sabe ambas dos. Repetírselo no funciona, el no entiende así. Entiende las afirmaciones positivas. No es fácil cambiar la mentalidad, empieza poco a poco, pero si vas sustituyendo las palabras negativas por afirmaciones positivas de lo que si quieres es muy probable que las cosas mejoren. No es una fórmula mágica, no vas a decir, mi vida es la leche y se va a cambiar todo, pero empezará a echar raíces una semilla muy importante.
Una forma de hacer la prueba de forma sencilla para comprobar su valía es con los sitios para aparcar. ¿Os habéis fijado en algún amigo o amiga que siempre aparca da igual a donde vaya? ¿Y por el contrario personas que no encuentran sitio ni el el aparcamiento del centro comercial? Hay gente que ya lo hace, que ya lo lleva dentro de si, esa seguridad, esa conexión, otros, no. Tenemos que aprenderla y rescatarla, pero se hace, no pasa nada.
La afirmación podría ser: Encuentro sitio para aparcar fácilmente.
Cuanto más lo repitas, más se grabará en tu cerebro y te lo acabarás creyendo. Como es verdad y te lo crees, lo tienes. ¿Y quién dice qué no funciona así la vida?
¡Hola hola! A mí no me gusta mucho quejarme, o por lo menos no lo intento... aunque siempre acabo haciéndolo jajaja Pero creo que tienes razón, habría que tomar en cuenta todo esto :) Un besito <3
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