Cometer un error no nos convierte en malas personas, ni uno ni mil, en principio, claro. Pero seamos sinceros, tampoco nos convierte en las mejores personas. Y algo mal hecho, está mal, lo mires como lo mires. ¿Entonces, qué empeño tenemos con defender lo indefendible? Vuelvo otra vez más a la educación social, a lo que hemos acabado aceptando como "normal" o "habitual".
Pues bien... Yo me niego a aceptar.
Escuchar que alguien dice de otra persona, que no es mala, engañaba y mentía a su pareja y con el sexo opuesto, tendía a mostrar ese comportamiento de forma habitual. Pero no era mala gente. Puede que no lo fuera, no seré yo quien juzgue pero... Engañar, mentir y traicionar... Distan mucho de lo que yo considero una buena persona o al menos un buen comportamiento.
Esto no va de condenar a nadie, todos cometemos errores, nadie nació sabiendo, aprendemos por el camino, pero hay que aprender. El principal problema ya no es engañar y mentir a las personas que te quieren, o a cualquiera, es que, en esas mentiras te mientes a ti. Si mientes es porque no te atreves, pura cobardía. De decirle a alguien la verdad, lo que sientes o piensas, de ser sincero con tus sentimientos y con lo que realmente quieres en la vida. De tener el valor de perseguirlo cueste lo que cueste. Y esto es aplicable a todo, trabajo, sueños, relaciones, parejas...
Creo que las relaciones se basan en el amor, el respeto y la sinceridad. Todas las relaciones, de cualquier tipo. Y empiezan por uno mismo. Por tenerse amor, respeto y ser sinceros en cuanto a lo que queremos. También somos libres de aceptar o no esos comportamientos en los demás. Somos seres sociales, de nosotros depende la sociedad que tenemos y lo que dejamos a los que vienen detrás.
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