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jueves, 12 de enero de 2017

Cometer un error no nos convierte en malas personas pero...

 Cometer un error no nos convierte en malas personas, ni uno ni mil, en principio, claro. Pero seamos sinceros, tampoco nos convierte en las mejores personas. Y algo mal hecho, está mal, lo mires como lo mires. ¿Entonces, qué empeño tenemos con defender lo indefendible? Vuelvo otra vez más a la educación social, a lo que hemos acabado aceptando como "normal" o "habitual". 

 Pues bien... Yo me niego a aceptar.
 Escuchar que alguien dice de otra persona, que no es mala, engañaba y mentía a su pareja y con el sexo opuesto, tendía a mostrar ese comportamiento de forma habitual. Pero no era mala gente. Puede que no lo fuera, no seré yo quien juzgue pero... Engañar, mentir y traicionar... Distan mucho de lo que yo considero una buena persona o al menos un buen comportamiento. 

 Esto no va de condenar a nadie, todos cometemos errores, nadie nació sabiendo, aprendemos por el camino, pero hay que aprender.  El principal problema ya no es engañar y mentir a las personas que te quieren, o a cualquiera, es que, en esas mentiras te mientes a ti. Si mientes es porque no te atreves, pura cobardía. De decirle a alguien la verdad, lo que sientes o piensas, de ser sincero con tus sentimientos y con lo que realmente quieres en la vida. De tener el valor de perseguirlo cueste lo que cueste. Y esto es aplicable a todo, trabajo, sueños, relaciones, parejas... 

 Creo que las relaciones se basan en el amor, el respeto y la sinceridad. Todas las relaciones, de cualquier tipo. Y empiezan por uno mismo. Por tenerse amor, respeto y ser sinceros en cuanto a lo que queremos. También somos libres de aceptar o no esos comportamientos en los demás. Somos seres sociales, de nosotros depende la sociedad que tenemos y lo que dejamos a los que vienen detrás. 



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