Está claro que hay una relación entre lo que pensamos, sentimos y lo que nos pasa en la vida. Las enfermedades también siguen ese patrón. No digo que todas las enfermedades vengan de ahí, hay varios factores que influyen, pero ese es uno. Nuestra salud depende de lo que pensamos y de como vivimos nuestra vida.
Hay varios libros que hablan sobre el tema. Os dejo una versión online del Diccionario de las Enfermedades Emocionales. Es fácil de consultar y muy práctico.
Pondré un ejemplo: Una persona que tiene a menudo problemas de garganta. Dolores, inflamación de ganglios, carraspera. De forma cíclica y recurrente a lo largo de su vida, suele tener uno u otro problema relacionado con la garganta. Pues bien, iría al diccionario y miraría todo lo relacionado.
Garganta en general.
La garganta contiene cuerdas vocales (la laringe) y la faringe. Me permite expresar quien soy y me permite también intercambiar con personas que me rodean. La garganta está vinculada al centro de energía de la laringe también llamado chakra de la garganta (quinto chakra), centro de la creatividad, de la verdad y de la afirmación. Trabaja también en estrecha colaboración con el centro de energía sagrado o segundo chakra, el centro de la energía sexual, la sexualidad siendo un modo de comunicar con otra persona. Este centro de energía es importante para la afirmación del yo. También se dice: “El pensamiento crea, el verbo manifiesta.” Así, por la palabra, hago que mis pensamientos se materialicen en el mundo físico. Entonces, aunque pensamientos negativos puedan tener repercusiones en mi salud, palabras negativas podrán tenerlas aún más. Esto es verdad para el lado positivo también. Por lo tanto tengo ventaja en hablar de modo positivo, respetando así mi templo de carne que alberga mi parte divina. Cuanto más exprese la verdad por esta vía de comunicación, más podré intercambiar con mi entorno.
Podría poner todo lo relacionado con la garganta, pero es mucha información y con eso me sirve para el ejemplo. Podemos buscar cualquier dolencia o síntoma que tengamos. Puede ser recurrente o pasajero. Leer lo que pone y reflexionar sobre lo que nos dice al respecto del motivo y de la solución. Esto el algo privado, no tenéis porque compartirlo, así que podéis ser sinceros con vosotros mismos a la hora de saber si es cierto, si os sentís identificados con lo que dice o no.
Me parece una gran herramienta para empezar a tomar consciencia de lo que somos, lo que decimos y como nos afecta eso a nivel de salud, energía y psicológico.
En nuestras manos está restaurar y reequilibrar poco a poco nuestra vida y nuestra salud. Porque lo normal es sentirse bien.
