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martes, 7 de febrero de 2017

Antes de juzgar, camina con sus mocasines


Os acordáis de esa historia del abuelo, el niño y el burro... ¿?
Venía a decir, que da igual lo que hagas, que siempre habrá alguien dispuesto a decir algo, a criticar u opinar. 

 Ya lo dije más veces, tenemos la fea costumbre de hablar de terceros sin que estos estén presentes. De hecho, es un pilar fundamental de las conversaciones. Ese y la queja. Si quitamos esos dos, nos pasaremos una semana o dos sin saber de que hablar con los demás. 

 Sí, yo también. Yo también hablé. Pero intento no decir nada de nadie que no esté dispuesta a decirle a la cara. Aun así, mejor no decir nada. Puedes opinar, o comentar algo, sin maldad. Creo que está claro a lo que me refiero. Esas críticas absurdas, sobre en qué trabaja, como vive, como viste, con quien sale... 

 El que esté libre de pecado que tire la primera piedra. No seré yo, eso seguro. Pero se trata un poco de darse cuenta de que no tiene sentido. ¿Tú harías las cosas de otra manera? Pues hazlas. ¿Tú no entiendes? Claro, no has vivido lo mismo. 

 Cuesta, a veces, entender que la vida no es a tu imagen y semejanza. Somos millones de personas  diferentes con unos gustos y unas preferencias particulares y personales. Es como si yo, creo que el cielo tiene que ser rosa, y debería de ser así. Alguien pensará que está bien en azul, otros lo querrán, verde, violeta, amarillo o a pintas como las vaquitas. ¿Cuál es la correcta? Pues la que hay. Es cielo es como tiene que ser, lo demás son mis expectativas o las de los demás.

 Cada uno vive la vida que quiere vivir, está con quien quiere estar, se viste como se quiere vestir y vive su vida como le da la gana y los demás no somos quien para opinar a no ser que se nos pida la opinión. 

 Por la misma razón al final el abuelo, el niño y el burro entienden que tienen que hacer lo que ellos quieran e ignorar las críticas de los demás. Sólo es su opinión, pero ¿quién está viviendo esa vida? ¿Ellos o tú? Pues que cada uno se encargue de su vida.

Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines. Proverbio Sioux

1 comentario:

  1. No puedo decir mucho de estas entradas, solo que me gustan, porque reflexionas y lo haces con palabras sencillas pero bonitas :) ¡Sigue escribiendo y un besito!

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