Los días que son relevantes en nuestra vida suelen empezar como cualquier otro día normal y ordinario. Días de esos que te cambian la vida, pero que amanecen como un día cualquiera. Un día normal, con un café descafeinado soluble de vainilla en leche fría de almendras. Café sin terminar en la mesa del salón a las 22:00 de la noche... Días que cuesta entender que lo que era ayer, no tiene porque seguir siendo hoy. Días que tienen su propia música, asignada ya años atrás para este día. Y como lo dice mejor Nacho Vegas que yo... Me lo dijo un Ángel Todo era más bello, mucho más ayer... Desde lo alto el sol se derramaba por tu piel, Pero eso era ayer, caerá la tarde, Tarde o temprano caerá la tarde, Y con ella el alma a mis pies, antes o después...
Trato de remar por un ancho mar de contradicción, Hice una canción de la que no puedo escaparme, Pero estoy vivo y es que hoy me lo dijo un ángel...
Son mis silencios... Son mis silencios... La condición!
Todos mis fracasos, habitan en mí Y con este de hoy pues suman ya veintidós mil Triunfo de vivir, se perfila el drama Lo sé demasiado bien entonces algo pasa Y me consigue distraer, pero el drama, drama es…
Es un mundo cruel he injusto en el que me tocó vivir,
No me voy a ir y tampoco quiero quedarme Pero estoy vivo y es que hoy... Me lo dijo un ángel...
Seguí con mi comida mientras el grupo de jovenzuelos de al lado continuaban con la murga. Se oyó jaleo, al parecer estaban "peleándose" con las sillas empotrando a uno de los chicos contra una de las barandillas de cristal y "crass", sonó un estruendo. Al asomarme vi que el cristal de la barandilla había caído a la planta de abajo, dando antes en la primera planta en un stand de coches de niños (para que anden por el centro). El coche sobre el que golpeó la primera vez quedó deshecho. Y todavía cayó una planta más abajo. Los grupos de chavales salieron pitando, al salir el personal del "restaurante" sólo quedaba uno, que fue al que cogieron. Podría hablar de tantas cosas con respecto a ese espectáculo... Lo primero, no pasó nada más que los desperfectos materiales en el centro comercial y el coche de plástico. Pero y sí...? Ya, que no pasó, pero no pasó, porque ese centro no tiene gente. Si hubiera sido en el que si tiene gente los domingos...hubiera sido una desgracia. No nos damos cuenta de las consecuencias de nuestros actos. Lo segundo, la barandilla. A qué clase de ingeniero o arquitecto o....diseñador de centros comerciales se le ocurrió poner barandillas de cristal que sólo están ancladas al suelo. Al suelo de una terraza en el aire que no tiene apenas fondo. No se... Pero ahí están. Que leches, claro que lo se, el centro lleva el nombre del arquitecto. Lo tercero, la poca eficiencia, desde mi parecer de los encargados del local. Su tiempo de reacción fue más bien lento. Cuando salieron ya no quedaba nadie. (Salvo el chico que sí cogieron), tardaron en cerrar la terraza a la que le faltaba la barandilla, no eran conscientes del alcance de los daños, tampoco lo fue la policía, que no acordonó el cristal caído en la planta baja... en fin... Lo cuarto, el grupo de chavales que la lió. Se largaron todos, quedó uno atrás, lo vieron y se escondieron en la esquina de enfrente a ver que pasaba. Los encargados del local lo cogieron, llamaron a seguridad y a la policía. No entraré en que el chaval dijo que no habían hecho nada, que sólo se habían apoyado. Pero él repetía una y otra vez que no tenía nada que ver. Era cierto. Pero era el único que quedó allí. Luego volvió el grupito de chicas que estaban con ellos y hablaron en su defensa. Al final gracias a la presión de las chicas, de llamar a los culpables para decirles que ya habían dado los nombres, que volvieran porque se la iban a cargar igual, todos volvieron. Menudos amigos. Ante semejante liada, que tú no hiciste nada y te dejen allí para que te comas el marrón... Estamos criando gente sin principios. Y vuelve a mi cabeza otra vez lo de si no nos estamos conformando con la mediocridad. ¿? Preferimos tener malos amigos a no tener. Y ya es la segunda vez que veo algo así entre chavales jóvenes en 15 días. Señores y señoras, algo está fallando. Y no digo que fallen los niños, ni los adolescentes, ni los jóvenes. Fallamos todos porque todos aprendemos por imitación, copiamos modelos, así que a dar un poco de ejemplo, de humanidad y comprensión. De lealtad y compromiso. De saber elegir, de tener un poco de criterio. No se, un poco de sentido común. Al final, ayer todo quedo en un susto y una anécdota que contar. Una comida rápida que se alargó, debido a los acontecimientos, pero que me hizo darme cuenta de un montón de cosas. P.D: El chico y el anciano acabaron sentados en primera fila, en la terraza de enfrente a la del suceso de la barandilla. Con cuatro policías, la de seguridad, los encargados del establecimiento y todo un buen grupo de adolescentes contando sus versiones de lo sucedido.
Ayer tocó día desorganizado, desayuno a la 13:00 y claro, la comida a las 17:30. A esas horas las opciones son limitadas, así que acabamos en un centro comercial de ciudad medio abandonado el fin de semana por no tener más que restaurantes en domingo. La gente prefiere el que tiene cines y salas de juegos, no voy a entrar ahí. El parking estaba prácticamente vacío, cuando subimos las escaleras sólo había adolescentes o grupos de niños. Fuimos a unos de los dos sitios de comida rápida que había abierto y nos sentamos en la zona de terraza cubierta. Mientras comía mis patatas fritas como si no hubiera un mañana del hambre que tenía, por la cera de enfrente del centro comercial paseaba un chico empujando una silla de ruedas con un anciano. El chico no levantaba la cabeza del móvil mientras empujaba con la otra mano. Se sentaron enfrente de mi, en la terraza de la otra acera en un bar cerrado. El anciano miraba lo que pasaba enfrente y el chico al móvil. Me apeteció levantarme e ir a hablar con el señor, que como casi todos los ancianos que veo por la calle, están como si fueran muebles, acompañados de personas que no les hacen caso. Me da cierta penita. Luego pienso en cuando yo salgo con mi abuela y a lo mejor ya nos lo contamos todo ese día o está un poco gruñona y no nos hablamos, o si saco el teléfono para mirar algo. Es sólo una parte de la realidad, si alguien lo viera podría juzgar al igual que yo, que eso no está del todo bien. Pero seguramente no sería un juicio correcto. Seguí con las patatas y el hilo de pensamiento mientras grupitos de adolescentes con las hormonas revueltas, median su hombría a cachetazos en la terraza contigua a la nuestra. Pensé si no nos estamos conformando con la mediocridad. Porque, ese anciano, por ejemplo, ¿No podría contratar a alguien que le diera conversación? ¿qué estuviera atento a él? Quizás el señor prefiera no hablar, pero...lo dudo. Es algo natural del ser humano, comunicarse. Creo que nos estamos olvidando de una parte importante de la sociedad, no se si por miedo, rechazo, o por falta de pensar las cosas. Quizás un poco de cada. Siendo sincera, con suerte, ese será nuestro futuro, El de cada ser humano. Todos envejecemos y nos gustará el día que nos toque que alguien nos coja la mano, nos acaricie, nos de un abrazo o charle con nosotros. Se trata de tener un poco de humanidad, y no sólo con nuestros mayores, sino con todos. No entro en la persona que ha sido ese anciano que tengo en frente, no es asunto mio, pero noto la pena es su mirada, el demacre de la vida, veo el temblor de sus manos, aun a la distancia que estoy, lo veo todo y se me encoge el alma, aunque no lo conozca de nada. Finalmente el chico levantó la vista del teléfono y habló con el... (Continuará)
Como nos gusta limitarnos la vida. Creemos tantas veces que no podremos hacer nada...nada diferente a lo que ya hacemos. Por poner un ejemplo que os sonará a todos, los actores. Son capaces de aprender a bailar, conducir, cocinar, tirarse desde un puente, son capaces de adoptar, no sólo múltiples personalidades según lo requiera el guión, sino capacidades de cada personaje. Ya, ya se que es ficción, que hay extras detrás de muchas escenas y todo eso, pero estaba escuchando música, y sonó un tango fantástico y al ir a Youtube a ver que era, apareció Catherine Zeta Jones y Antonio Banderas, (pondré el vídeo debajo de todas formas), los vi bailando y me di cuenta de que da igual lo que requiera el papel, lo aprenden. Se sacan carnés, adelgazan, engordan, se afeitan la cabeza... Se adaptan. No digo que luego en sus vidas hagan lo mismo, ni que sean más felices. Las clínicas de Hollywood están a rebosar de famosos con adicciones y problemas. Pero es interesante que en esa parte de su vida, o al menos algunos actores, supongo que no lo harán todos, cuantas más cualidades y capacidades, a parte de actuar bien, más posibilidad de conseguir mejores papeles. ¿Y si la vida es también algo así? Un poco como el cine, como un juego. Hay que ir abriendo puertas nuevas, cogiendo diferentes roles. Representamos en realidad, múltiples papeles a lo largo de nuestra vida. Desde bebés, hasta hermanos, novios, amantes, matrimonios, abuelos... ¿Realmente nos preparamos para lo que vamos a representar? ¿Estamos a gusto en nuestro papel? Creo que nos tomamos la vida demasiado en serio y nos preparamos demasiado poco para lo enserio que nos la tomamos. Hay una cita que lo explica mejor. "Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir siempre." Mahatma Gandhi.
Veo a estos dos bailando y se me viene a la cabeza sólo una cosa. ¡Pasión!. Eso es lo que nos mueve, sentir el corazón latir con fuerza dentro de ti, pide marcha, pide que te comas el mundo. Y me pregunto, ¿Cómo nos hemos vuelto tan cómodos? Preferimos verlo que vivirlo. Nuestro cerebro no nota la diferencia. Nosotros y nuestra vida sí.
"Obtengo aquello en lo que pienso, tanto si lo deseo como si no." (Sergio Fernández, Vivir con abundancia)
Es una de esas frases que te pueden cambiar la vida el día que la entiendes.
Esta semana leí, no estoy muy segura de donde, otra que la refuerza. "El universo siempre dice sí". A todo. Si crees que no te mereces algo, el universo te dice que sí, que tienes razón. Si crees que la vida es una mierda, el universo te dice que sí, que tienes razón. Si piensas que la vida es maravillosa, el universo te dice también que sí, que lo es. Si partimos de que estas dos afirmaciones son ciertas, hay mucha tela aquí. Para empezar, el punto fundamental de todo lo que nos pasa está en saber controlar nuestro cerebro. Los budistas lo comparan con unos monos inquietos y saltarines. Y es que la cabeza cuando se descontrola...da hasta miedo la cantidad de pensamientos, muchos sin sentido, otros atacantes, y otros simplemente de peli mala de terror, que somos capaces de fabricar a lo largo de un día. Sergio Fernández en su libro habla de 50.000 pensamientos por día. Muchos. Plantéatelo como que cada pensamiento y cada frase, son deseos que le mandas al universo para que se te cumplan, como cuando soplas las velas de cumpleaños. Cada pensamiento, cada frase, un deseo. Imagínate la situación... Un día cualquiera al encontrarte con amigos, familia, compañeros de trabajo... La conversación. - Hola, ¿qué tal? ¿Cómo estás? * Hola, bueno, bien. Sigo sin trabajo, me duele mucho la pierna que me caí, sigo malo de.... y además.... Los deseos a pedir serían: Sigo sin trabajo, me duele la pierna...etc. Creo que no se trata tampoco de mentir, sino enfocarse en lo que uno quiere, no en lo que uno ya tiene. Además a estas alturas seguramente ya te habrás dado cuenta de que no funciona el decir lo que falla o lo que no está bien en el mundo, o quejarse de lo que uno no quiere. El universo tampoco entiende el No. Así que de una frase como, No quiero este trabajo, el sólo entiende, quiero este trabajo. Parece mentira, pero hay reglas o principios que funcionan en el universo, aunque no nos los enseñen en el colegio, y como todo, si practicas, verás resultados. El ejemplo de lo de encontrar sitio para aparcar ya lo dije en otra entrada pero sirve aquí también. Ya no sólo mentalizarse de que vas a aparcar, eso por supuesto, también evitar frases del tipo, ahí se aparca fatal, en esa zona no hay nunca sitio, etc... Mentalizarse. Llegar y aparcar, me parece una frase super cortita y fácil que funciona. Si lo llevamos un poco más allá, podemos hablar de autosugestionarse al principio para cambiar los patrones de pensamiento que tenemos. Porque... ¿Recuerdas cuántas veces a lo largo de tu vida algunas personas te han dicho cosas negativas? Como por ejemplo, que no vales, que no eres suficiente, incluso insultos, que eres tonto, idiota, o cosas similares... Puede que ninguna o muy pocas, o puede que demasiadas. En el colegio, profesores, niños, familia, amigos, a veces los entornos son complicados. Entonces hablamos de información grabada en tu cerebro a base e repeticiones, así que para sacar toda esa basura de ahí, lo que tienes que hacer es grabar cosas positivas en tu cerebro con la misma intensidad con la que un día te grabaron otras cosas. Al principio suena raro, pero si te lo planteas bien... ¿Por qué iba a ser mejor pensar de mi, que no merezco cosas buenas, que soy poca cosa, que no valgo y todas esas tonterías? En vez de pensar que soy un ser maravilloso,(no entro en mis defectos y mis virtudes y menos en mis logros). Lo soy sólo por Ser, por estar aquí hoy, al igual que tú. Así que no es más loco plantarse delante el espejo y decirte que eres un ser genial y hermoso tal cual, que ponerse delante de el y empezar a sacarse defectos. ¿O qué? Ahí lo dejo... Para los que os apetezca saber más de Sergio Fernandez, de sus libros y su sabiduría compartida, os dejo el enlace a una de sus páginas. Os recomiendo también sus programas de radio, para pasar un buen rato y empezar a sembrar semillas nuevas. Pensamiento positivo Sergio Fernandez
Hoy os traigo un vídeo interesante y cortito, no llega a tres minutos. Pero para los que no lo queráis ver, dejo una pequeña introducción al tema, que me parece muy interesante.
La Mecánica cuántica es la parte de la física que estudia el movimiento de las partículas muy pequeñas. La palabra Cuántico viene de “Quantum” que es el nombre que utilizó el físico Max Planck en 1900 para denominar un paquete de energía, siendo “Quanta” el plural. Una de las cosas que nos dice la mecánica cuántica es que: -Un solo átomo puede estar en dos lugares diferentes al mismo tiempo. Si partimos de la premisa de que todo está compuesto de átomos, cualquier cosa, incluso nosotros podríamos estar en dos lugares al mismo tiempo. ¿No? Es curioso, que el sólo hecho de observar el fenómeno, lo modifique. ¿Se modifica sólo por qué se observa, o por nuestra energía en concreto? Me refiero, ¿al observar algo que creemos imposible, desaparece? ¿Nuestra subjetividad puede llegar a tal punto de modificar el entorno? Creo y cada vez más, que tenemos un potencial que desconocemos, que el universo esconde muchos secretos maravillosos y conocerlos hace que todo tenga un poquito más de sentido, al menos para mi.